Ante todo, lo primero que deseo para mi solitario lector y los suyos es que este año 2026 sea el de mayor provecho en su vida, y con mi agradecimiento por encontrarnos en esta plática semanal. Y los jilgueros del campo contrario afirman unánimemente que, si tanto les gusta hacer trenes, por qué no aprenden a hacerlos y que la culpa la tiene un hijo del expresidente. Pero también es cierto que los accidentes pasan. Por otro lado, debo agradecer a los amigos que me felicitaron durante el pasado día último y, sobre todo, el que me regaló un libro de Irene Vallejo que promete mucho y que romperá mi propósito del año de releer los clásicos. Y me preguntará por qué releer, y digo yo que porque con una simple lectura no se me va a quitar lo tarugo.
Source: EL Informador January 04, 2026 13:44 UTC