Esta desgracia deportiva la ha vivido Jesús Corona como portero, tanto de Cruz Azul como de los extintos Tecos, siempre, ante el América. Apenas este domingo, el cancerbero y capitán de La Máquina sucumbió una vez más frente al odiado enemigo deportivo. El rostro de Chuy Corona al silbatazo de César Ramos era de desconsolación, de incredulidad y sorpresa. En su tercera final de Liga, Las Águilas le quitaban la medalla de campeón. Con un global de 7-4, Corona, si saberlo, comenzaba a fraguar una suerte adversa.
Source: Milenio December 17, 2018 04:07 UTC