Hoy, la tecnología y los pequeños ajustes en la casa permiten consumir menos, reducir el recibo de luz y cuidar el planeta al mismo tiempo. Usar luces LED de última generación convierte casi toda la electricidad en luz y no en calor. Ajustar la intensidad lumínica permite mantener ambientes cómodos y productivos con menos energía. Pintar las paredes con tonos claros y colocar superficies reflectantes aumentan la luminosidad percibida y permite usar menos lámparas. Mantener las lámparas y pantallas libres de polvo garantiza que la luz rinda al máximo, evitando encender más lámparas por pérdida de luminosidad.
Source: Ojo March 11, 2026 02:05 UTC