Lo que no existió en Las Vegas sí apareció en Tokio 2020: Espíritu, lucha, hambre. Japón no puede derrotar dos veces a México, o mejor dicho, la selección no debe permitir a ningún precio perder esa medalla. En Estados Unidos, en el torneo de la Concacaf, arrogancia y sobradez; en Tokio, solidaridad y talento. El entrenador debe ser quien decida a los tiradores de penaltis. En Tokio lo mismo, no había un plan, o por lo menos las palabras de Jaime Lozano al final del partido así lo delataron.
Source: El Universal August 04, 2021 09:22 UTC