Para la extraordinaria afición de los Gallos Blancos de Querétaro, ya va siendo muy buen tiempo para que escuche detalladamente lo que quiere hacer de su equipo la agringada directiva que hoy los maneja. El truco que viene por delante, según ellos mismos cuentan, tiene por esencia mantener más tiempo al aficionado cerca del estadio, que viva una “experiencia correcta”. La directiva yanquiqueretana se emociona al recordar un partido de los Mets en Nueva York e imagina restaurantes con estrella Michelin en los alrededores del estadio donde juega el equipo. Ningún aficionado va a buscar en su estadio mariscos parecidos a los servidos en Le Bernardin, ni hamburguesas trufadas con el toque de David Muñoz. Pero no, Spiegel y su gente deambulan entre estrellas Michelin, pleitos internos, cuadraturas, terquedades, derrotas, y el ya tradicional tuit semanal de uno de los muchos dueños del equipo: “Game Day”.
Source: Excélsior February 08, 2026 11:03 UTC