Cox confesó que esa mañana compró 160 dólares de cocaína, cerca de 3 mil pesos, antes llegar a la escuela. Su plan era drogarse antes de que comenzara su turno, pero no le dio tiempo y quiso esperar a ingerirla en el descanso. Insistió en que cerró la puerta del aula con llave para que ningún menor entrara y que cree que algún niño la vio por algún vidrio. El diario local publicó que la policía llevó a un perro al salón de clases, donde alertó sobre la existencia de más drogas en el cajón del escritorio de la profesora. Por su parte, el diario NY Daily News no pudo confirmar si la maestra sigue empleada en la escuela secundaria.
Source: Excélsior November 30, 2017 19:15 UTC