Al caer la tarde, las bandadas de Amazona autumnalis —los famosos “cachetes amarillos”— cruzan la ciudad como ráfagas verdes y ruidosas, anunciando que el día se apaga. Pero desde hace un tiempo, entre ese coro conocido, hay una presencia distinta. Se trata del Amazona farinosa, conocido como Loro Harinoso o Loro Corona Azul. Su cuerpo es más robusto, su vuelo más pesado y su plumaje verde luce opaco, como si estuviera espolvoreado con harina. Porque a veces, entre el bullicio cotidiano, Mérida nos regala escenas inesperadas: un gigante verde que decidió hacer del cielo compartido su nuevo hogar.
Source: Diario de Yucatán February 24, 2026 11:20 UTC