Así las cosas, la gobernabilidad no se consolida únicamente tranquilizando a los mercados; también exige restablecer la confianza ciudadana. No es de mucha ayuda el mantener cifras macroeconómicas estables si la percepción de opacidad erosiona la credibilidad del Estado. La renuncia por ética o una recomposición del gabinete no es un acto temerario, sino un gesto de gobernabilidad, la legitimidad se construye a base de señales claras de responsabilidad y transparencia. Urge recomponer la confianza y un gabinete de transición, integrado por perfiles técnicos de reconocida trayectoria y sin cuestionamientos, enviaría una señal potente de compromiso con la institucionalidad. La verdadera estabilidad no es la simple permanencia de funcionarios, sino la capacidad de combinar orden económico con legitimidad democrática.
Source: Peru21 February 19, 2026 12:14 UTC