Imagine un partido de fútbol donde, en los primeros minutos, los 22 jugadores se reúnen al centro de la cancha y deciden, por votación, que a partir de ese momento los goles se pueden meter con la mano. Al primer gol con la mano, los jugadores alegan que sí vale y que no es su problema que esa no sea la regla porque estas “no están escritas en piedra” y a la gente le gusta ver más goles. Ellos hacen sus propias reglas, juegan su propio partido y ahora, faltaba más, quieren poner su propio árbitro. Meten gol con la mano para que el pueblo se los celebre. El TC les recordó, 7 a 0, que no se meten goles con la mano.
Source: La Republica August 30, 2020 11:03 UTC