Los de la Canaco querían pedirles dos o tres cosillas más que tenían en mente, pero los batos y la chica no regresaron. Tenemos tres diputados locales, que sirvieron para pura fregada y que el pueblo cree que todavía no se dirigen al centro de la entidad para ponerse a trabajar. Eso son nuestros diputados locales, los que ya se quedaron secos de tanto ensalivarle el asunto al goberladrón. No es posible que se hayan robado todo Nuevo Laredo y no puedan mantener en pie la casa que les dio de tragar a todos. Los va a castigar Dios por ser tan pillos, tan cínicos, tan sinvergüenzas y tan miserables.
Source: El Mañana June 19, 2019 13:52 UTC