En lista de espera, cansados de no bailar, múltiples grupos de danza contemporánea y folklórica, aguardan a que se abra un pequeño resquicio en la programación del INBAL y exista la posibilidad de presentarse en el Palacio de Bellas Artes. Eso, aceptando que prácticamente no hay tiempo para que monten escenografía e iluminación y si tienen suerte, tal vez logren ensayar. Se habla de un decreto presidencial, de corrupción que alcanza a autoridades de todo tipo, de arreglos políticos y negligencia. Si alguna agrupación acompañó al PRI y al PAN, fue el BFM, y, por lo visto también acompañará a la 4T. Bien podrían rentarse un teatro privado, seguir ganando dinero y difundir la obra de Amalia Hernández desde ahí.
Source: Excélsior June 12, 2021 10:32 UTC