No se acaba de digerir el impacto de la anulación de una ley cuando ya apareció la creación de otra. Dice el Decreto Presidencial que reinstalarán a casi mil maestros cesados por aplicación de la pasada reforma. Lo que no conviene a nadie es que por satisfacer intereses personales o sindicales, se siga perjudicando la educación de las futuras generaciones. Todos los mexicanos estamos convencidos de que el nuevo Presidente es muy trabajador y quiere estar en contacto con la ciudadanía, pero no tiene que ser con su constante presencia personal. Tiene que darle más tiempo a la reflexión y a la consulta con expertos y sería deseable que en ocasiones pudiera rectificar.
Source: La Crónica de Hoy December 15, 2018 07:07 UTC