Hace un mes también, nos quedamos un día en casa para hacer visible nuestra ausencia en el espacio público y nuestro valor en el espacio privado. Días después, el mundo entero entró en pausa por la epidemia y el tema pasó a ser otro. Y así, de repente, en el espacio más pequeño, la casa, quedamos confinados con nuestras familias. Se abrió un espacio para la introspección y nos topamos con muchos espejos en los que apenas nos reconocemos. Esta crisis puede sacar lo mejor o lo peor de nosotros tanto en lo personal como siendo parte de la humanidad.
Source: El Universal April 11, 2020 07:48 UTC