La querencia del Presidente por el Ejército revela una inclinación bastante obvia: prefiere hacer las cosas sin discusión, sin publicidad, sin dar muchas explicaciones. Así que se le encarga al Ejército, para que se pueda cargar la obra al presupuesto sin licitación –y disimular el costo. Al Presidente le gusta representarse con rasgos heroicos. Es bastante público que es irascible, impaciente, obstinado y bastante inescrupuloso –es un político. De eso está hecho el poder del Presidente.
Source: Milenio December 26, 2018 08:03 UTC