Detalló que el problema tiene raíces más hondas: el cambio en los patrones de alimentación que trajo la apertura comercial. “Estuvimos comprometiendo nuestra política económica y dentro de ella nuestra política alimentaria”, agregó. Hacienda reportó que por impuestos a los productos no básicos de alta densidad calórica se recaudaron 8 mil 295.1 millones de pesos entre enero y abril de este año, 29.3 más que en 2020. Lo malo es que va a ser una especie de impuesto regresivo porque quienes consumen más son los estratos de ingresos más bajos”. Explicó que los alimentos rápidos y ultraprocesados implican algo no tan caro y que no consume tanto tiempo de preparación para la gente que debe trabajar.
Source: La Jornada June 03, 2021 11:07 UTC