Hace cinco siglos, una caravana de más de 350 aliados del conquistador Hernán Cortés fue apresada cerca de Tenochtitlan, y durante meses varios de ellos --incluidas algunas españolas embarazadas-- fueron sacrificados en honor de los dioses. Entre quienes acompañaban al conquistador había mujeres y hombres europeos, indígenas taínos de las Antillas, mayas, mestizos, mulatos y zambos. Uno de los datos más reveladores fue descubrir qué víctimas formaron parte de un “tzompantli” o muro de cráneos. Ubicado al sur de un templo, eran las cabezas de 14 personas, empaladas y colocadas en parejas de hombre-mujer. Un año después este territorio fue asolado por los españoles que vengaron así la captura de la caravana.
Source: Excélsior May 09, 2019 00:45 UTC