Verano es sinónimo de calor, juegos en la calle y refrescos improvisados, pero también de vómitos, diarrea y malestares que pueden llevar a los niños al médico. Evite que los niños traguen agua y revise el estado del lugar antes de dejarlos jugar. Hiérvala o trate con cloro siguiendo las indicaciones, así evitará que las bacterias y virus les causen vómitos o diarrea. Antes de comer, después de ir al baño o tras actividades fuera de casa, esta práctica protege a los niños de muchas infecciones gastrointestinales. Los menores de 2 años son los más vulnerables a infecciones gastrointestinales, sobre todo al beber agua no segura o jugar en piscinas públicas.
Source: Ojo February 13, 2026 02:05 UTC