La primera misión desde Latinoamérica a la Luna, diseñada y construida en el Instituto de Ciencias Nucleares (ICN) de la Universidad Autónoma de México (UNAM), comenzó su viaje de 400 mil kilómetros al satélite natural de la Tierra, a bordo de la nave Peregrin, de la empresa Astrobotic, impulsada por el cohete Vulcan Centauro, que despegó de Cabo Cañaveral, Florida, Estados Unidos. Técnicamente la misión mexicana enfrentó con éxito el reto de miniaturizar los sistemas robóticos, ya que nunca se habían creado equipos tan pequeños para operar en el espacio, lo que posiciona a México en el sector espacial a nivel internacional. Estos desarrollos son parte de la estrategia de LINX para definir a México como un actor en el nuevo espacio, tanto en órbitas bajas como en la exploración lunar, precisó Medina Tanco. Medina Tanco subrayó que estos proyectos son parte del compromiso de la Universidad Nacional con la sociedad mexicana para impulsar su crecimiento y crear un bienestar sustentable en base a ciencia y tecnología. Además, ha recibido apoyo de la Agencia Espacial Mexicana, a través del extinto Fondo Sectorial AEM-CONACYT, así como de diversas empresas mexicanas y extranjeras.
Source: La Jornada January 08, 2024 17:52 UTC