No soy en ningún sentido un cinéfilo, pero Joaquin Phoenix es uno de mis actores preferidos. Casi todas las reseñas que he leído se quejan de que Joker glorifica la violencia perpetrada por el perdedor solitario que, tras considerarse suficientemente humillado por la sociedad, se entrega a la venganza por las afrentas recibidas. Se señalan las estadísticas de matanzas aleatorias para apuntalar la irresponsabilidad de filmar una película como esta en los tiempos actuales. Lo que es más difícil, en mi opinión, es realmente procurar ponerse en el lugar de un otro radicalmente distinto. En ese sentido, la cólera que genera una película como Joker se enfoca en la lectura de su subtexto, y no en la realidad que retrata o, en última instancia, pudiera contribuir a producir.
Source: Milenio September 29, 2019 06:11 UTC