Los restos mortales de José María Arguedas iban a ser trasladados en completa reserva desde el cementerio El Ángel, de Lima, hacia Andahuaylas, su tierra natal. José María tenía que “volver” a los Andes en una ruta de homenajes y ceremonias de pueblo en pueblo. Sin embargo, el trámite prosiguió y fue Nelly Arguedas, hermana de José María, quien solicitó la exhumación y traslado, que se autorizó mediante resolución del 17 de junio del 2004. Y justo, mientras conversaban del plan de la banderola, ingresó la llamada de José María “Chema” Salcedo desde los micrófonos de RPP. Con la música de sus amigos, José María Arguedas volvió al vientre de su tierra, la pachamama.
Source: La Republica December 01, 2019 10:52 UTC