Juan –Palo para sus amigos– sabía aterrizar las expectativas con tranquilidad sin discutir las motivaciones. Otra herramienta valiosa del buen consejero resulta la capacidad para negociar y mediar creativamente, el saber convencer sin violentar y en pro del beneficio mutuo. Finalmente, un buen consejero requiere ser muy articulado formalmente. Los memorandos e informes de Juan eran textos al punto, esenciales y sustantivos, carecían de relleno y adjetivos innecesarios. Andar así juntos durante un largo trecho por los diversos caminos del quehacer constituye un arte y un don.
Source: El Comercio November 23, 2021 13:41 UTC