Si un país, más la potencia hegemónica, quiere imponer su voluntad, no importan los tratados y demás mecanismos de acuerdo internacional. Trump quiere que México sea implacable en la Frontera Sur. La política internacional es mucho más compleja que un aparente juego de suma cero entre líderes nacionales. En el mismo sentido, la Cancillería Mexicana tiene que trazar claramente las líneas rojas con Trump. La diplomacia nacional no tiene otra más que negociar, buscar acuerdos, aliados internos y externos, trazar líneas rojas y refrendar el papel constructivo de México en la arena internacional.
Source: EL Informador June 09, 2019 05:48 UTC