Los datos son elocuentes: entre 2020 y 2025, al menos 245 menores de edad fueron detenidos por posesión de drogas. La detención de menores por delitos contra la salud no es una estrategia de contención; es, en muchos casos, la confirmación del fracaso preventivo. En ese vacío, el crimen organizado hizo lo que el Estado no: reclutar, organizar y prometer. Se requiere una política integral que entienda a los adolescentes no como amenazas, sino como sujetos de derechos. De lo contrario, Puebla seguirá contando menores detenidos mientras el crimen sigue sumando filas.
Source: La Jornada January 28, 2026 16:02 UTC