Mariano Rivera fue así siempre, desde su infancia en el pueblo pesquero de Puerto Caimito en Panamá hasta el montículo en el Yankee Stadium. “Yo siempre quería ser el último en lanzar la pelota o tomar el último swing, o ser el último en patear la pelota o el último en tirar al aro”, dijo Rivera. Quería ayudar al equipo a hacer todo lo posible para ganar y así resultó muchas veces”. Nueva York ganó siete banderines de la Liga Americana y cinco Series Mundiales con Rivera en el bullpen. Su récord de Grandes Ligas de 652 salvamentos fue su boleto directo al Salón de la Fama, donde hoy será exaltado.
Source: EL Informador July 21, 2019 11:03 UTC