“Lejos de una lectura religiosa, esta referencia funciona como una metáfora que permite pensar la prehistoria no como un pasado clausurado, sino como una materia que se reactiva desde el presente. A partir de un conjunto de 16 obras gráficas, plásticas y escultóricas, propone un puente entre lo remoto y lo actual. Esa dimensión ligada a los orígenes se presenta como un tiempo continuo y no como una frontera rígida. Cada uno aborda estos vestigios desde perspectivas distintas, que van de lo emocional a lo filosófico, de lo social a lo antropológico. Bajo esta idea, los restos del pasado se reaniman simbólicamente para interpelar al presente, no como certezas, sino como pregun-tas abiertas.
Source: La Jornada January 21, 2026 21:08 UTC