▲ La filóloga dijo que se prepara un homenaje en el Instituto de Investigaciones Históricas de la UNAM, “su segunda casa”. Siempre le pedían prólogos para ensayos u obras, y los hacía con mucho cariño. Siempre desayunábamos juntos, los fines de semana salíamos en familia y los domingos pasaba el tiempo con sus nietos. Ascensión Hernández aseveró que Miguel León-Portilla dejó escritas sus memorias: “me encargó que lo publicara. También le dedicó un gran espacio al doctor Manuel Gamio; era su tío, le tenía mucho cariño y también fue su discípulo”, comentó.
Source: La Jornada January 26, 2026 21:33 UTC