Para muchas de ellas, emprender no es solo una opción, es una necesidad para generar ingresos, sostener a sus familias y construir mayor estabilidad económica. Sin embargo, más allá de las barreras estructurales, hay un elemento que muchas veces pasa desapercibido y que resulta elemental para abrir oportunidades: la autoestima. Cuando una mujer fortalece su autoestima, empieza a reconocerse, a confiar en sus capacidades y a tomar decisiones que antes parecían lejanas. En la región, muchas enfrentan barreras para acceder a empleo formal, generar ingresos propios o desarrollar proyectos que les permitan construir mayor autonomía. A través de la venta directa, pueden iniciar su propio emprendimiento, comercializar productos de belleza de alta calidad, generar ingresos y desarrollarse dentro de una red que impulsa su liderazgo.
Source: Ojo March 25, 2026 00:06 UTC