La salida de Miralles abre paso al desenfreno fiscal preelectoral y a la imposibilidad de empezar a buscar soluciones. Por eso tuvo que renunciar también su ministro de Economía, que acababa de entrar. La bomba de tiempo fiscal estallará en el próximo gobierno, sin que a Renovación Popular, por ejemplo, le preocupe mucho. Ya el presidente Balcázar lo dijo a este Diario: “Vamos a tomar una solución nacionalista peruana sobre Petro-Perú”. Y significa abandonar el programa reestructurador que llevaba a cabo ProInversión orientado a introducir capital privado en algunas áreas, única forma de parar la sangría.
Source: El Comercio March 21, 2026 20:03 UTC