El respaldo del expresidente Rafael Correa, que comandó el país los nueve años anteriores, fue fundamental. Sin embargo, la felicidad de Correa por haber garantizado el continuismo de su proyecto político socialista a través de su delfín político pronto empezó a resquebrajarse. Sin embargo, los rifirrafes entre Correa y Moreno no siempre han sido puramente políticos. Este pasado diciembre, tras un nuevo llamado a juicio desde Ecuador, Correa tildó la causa de “complot” y acusó a su delfín de atentar contra la democracia ecuatoriana. Así, por el momento, Moreno logra que el pulso con su inaudito archienemigo se mantenga alejado de las urnas.
Source: La Crónica de Hoy January 03, 2019 16:30 UTC