Una generación entera que está luchando por sobrevivir, por florecer. Tal vez porque el problema no es únicamente clínico. Tal vez la tarea no sea exigirles mayor fortaleza, sino abocarnos a reconstruir las condiciones que hacen posible el bienestar: comunidad, propósito, límites razonables, conversaciones reales. Una sociedad que reconoce a tiempo el malestar de sus jóvenes, todavía está a tiempo de corregir. Porque una sociedad que acepta que sus jóvenes apenas resistan, termina apagando la posibilidad de que desplieguen todo su ser.
Source: EL Informador March 04, 2026 11:50 UTC