07 de Febrero de 2020Con la llegada de la izquierda al poder en el Ciudad de México, todos los jefes de Gobierno –excepto Cuauhtémoc Cárdenas– han estado cerca de pisar la cárcel por diversas circunstancias, lo que puede catalogarse como una maldición. Cuestión de recordar que luego de año y medio de gobernar la capital del país, Cárdenas dejó su lugar a Rosario Robles, quien cerró la administración de tres años. Robles fue acusada de hacer un cochinito a través de contratos alterados. Estuvo muy cerca de ser encarcelado, pero López Obrador pudo escapar y darle la vuelta al asunto. Al final, el desafuero del que fue objeto terminó catapultándolo en la lucha política.
Source: Excélsior February 07, 2020 08:03 UTC