El martirologio aprista siempre ha demandado personajes y situaciones que alimenten la mitología del partido. De ahí nació el famoso “a más calumnias, más aprismo”, con el que el rumor de la plaza pública desafiaba las versiones oficiales y oficiosas de la política local. Como se sabe, García, en lugar de enfrentar las denuncias en los tribunales, prefirió esperar a que prescribiesen y recién entonces regresó al Perú. No de otra manera se puede explicar la cantinflesca manera en que Erasmo Reyna, abogado del difunto y militante PAP, le arrancó unas titubeantes declaraciones a Jorge Barata, en las que este afirma que Alan García no le pidió nunca nada. Lo alarmante del acoso de Erasmo Reyna a Jorge Barata es que antes que entrevista chicha para limpiar a su defendido y alentar la idea de un martirologio, sonó más bien a amenaza.
Source: Peru21 April 25, 2019 11:48 UTC