Como si fuera la mosca en la sopa de su viaje a Guadalajara, no sé cuál fue su reacción, si les sonrió y les contestó con el caracol correspondiente o qué. Amos Oz nació en Jerusalén y es experto en este tema. Pero, ¿por qué no, hasta la llegada del Mesías, podemos vivir y dejar vivir a los demás?”La abuela bien conocía el secreto de vivir en un mundo abierto, así como, la magia y el placer que hay en la diversidad y la riqueza que implica vivir con personas con creencias diferentes y costumbres distintas –dice Amos Oz. El fanatismo parece que es ‘el gen del mal’ que impide la autocrítica, el intercambio de ideas y de principios, actuando casi siempre, contra víctimas inocentes con cierta alevosía y ventaja. ¿Sería la mosca en la sopa?
Source: EL Informador March 17, 2018 10:52 UTC