El primero y más visible fue la reaparición del uso político del aparato de justicia, la costumbre de usar la Procuraduría General de la República para hacer política. Reapareció la sombra de La Procu. La posición electoral de Anaya, como sabe todo mundo, diluye la posibilidad de que el candidato del PRI pueda estar en la recta final de la elección. Luego de no acusar directamente a Anaya, La Procu sugirió que el delito del comprador lo involucraba pues, tras la compraventa, podía haber otro delito, que estaba por investigarse. La primera opción es aceptar la derrota y concederle a Anaya una victoria que le permitirá presentarse en la contienda en puerta como el verdadero adversario independiente del gobierno.
Source: Milenio March 05, 2018 07:18 UTC