Se trata del fascismo como agresividad autoritaria y hostilidad frente a quienes violan los valores convencionales y las normas prevalecientes. Gran parte de la confusión y la ambigüedad que rodean a la interpretación de los movimientos fascistas se debe al hecho de que en pocos casos lograron pasar a la fase de participación en el gobierno. La ideología y la cultura fascista merecen más atención de la que reciben normalmente, pues la doctrina fascista se deriva de ideas que tienen claras bases filosóficas, pese a frecuentes afirmaciones en contra. La cultura fascista encarna el idealismo y la metafísica de la voluntad para la creación de un individuo capaz de sacrificarse por los ideales y de mostrar valor y osadía en la superación de los límites impuestos. Mimetizado en la sociedad, pregona la sumisión a la autoridad de forma acrítica y sobre bases emocionales, así como un gobierno fuerte y autoritario.
Source: La Crónica de Hoy February 05, 2018 04:52 UTC