Son ellos los responsables de impartir clases sobre salud menstrual a las personas con discapacidad visual que de acuerdo al Censo Escolar 2019 asciende a 8.509 alumnos. Todas estas barreras hacen cada día más difícil que adolescentes y mujeres con discapacidad puedan derribar aquellos estereotipos que les niegan derechos sexuales. La menstruación como tema tabú lo es más para las personas con discapacidad intelectual y hasta ahora no hay alguna iniciativa estatal que incluya a esta población. Una norma que también impulsa la educación menstrual, se espera su reglamentación y que esta cuente con un enfoque de discapacidad. “Que se tome en consideración las mujeres y niñas con discapacidad para asegurar que reciban una educación sexual adecuada.
Source: La Republica May 28, 2021 22:52 UTC