Casi siempre fue una actividad remunerada y era símbolo de estatus: cuantas más plañideras se podía pagar, más poderosa y rica era la familia. La muerte de un líder puede activar emociones intensas, algunas reales y otras fingidas, rituales, como los gritos de las plañideras. Por supuesto, esto puede tener repercusiones políticas: quien ejecuta la venganza más eficiente puede ser quien quede mejor posicionado para ocupar el cargo. La antropóloga Rita Segato ha estudiado la violencia patriarcal que se ejerce contra las mujeres como un mandato de masculinidad. Y es que la violencia machista es un acto comunicativo y pedagógico dentro del orden patriarcal dirigido a sus congéneres.
Source: La Crónica de Hoy March 01, 2026 00:07 UTC