Nos acercamos a los primeros 100 días de la declaratoria oficial del ingreso de la pandemia a nuestro territorio. Mal que bien, el tsunami viral encontró un fortín de reservas económicas, que con sangre, sudor y lágrimas se formó gracias a la disciplina fiscal, que evitó en el pasado ser asaltados por tentaciones populistas. Las secuelas de la pandemia serán aún más dolorosas. Quienes nos gobiernan, exigen a los “formales” que quieren salir del pantano una larga lista de exigencias normativas. Las secuelas de las nuevas batallas populares serán también dolorosas, pero, de seguro, saldremos triunfantes, pero mal heridos.
Source: Expreso June 08, 2020 06:45 UTC