Tanto en los regímenes presidenciales como en los parlamentarios, las iniciativas provienen del Poder Ejecutivo en su gran mayoría. El principio ético elemental es legislar para la generalidad. Es la negación expresa de la característica primigenia de un servidor público: ser sujeto ético para discernir entre el bien y el mal. Nuestros textos legales deben ser impero-atributivos; es decir, bilaterales. Sobre todo, si se pretende cambiarlo con procesos viciados en forma y fondo, sometiendo a quienes deben dar el veredicto final.
Source: Excélsior March 12, 2026 22:30 UTC