Buscaban a narcotraficantes de una de las organizaciones criminales más conocidas del país, Comando Vermelho, y los cuerpos se apilaron rápidamente. Cuando cesaron los enfrentamientos había 28 muertos: un agente policial y 27 personas a las que las autoridades describieron como "criminales". Un día después de la redada, la policía de Río de Janeiro había identificado al agente policial de 48 años que falleció, pero no a las otras personas muertas en el operativo. Felipe Curi, un detective de la policía civil de Río de Janeiro, negó que se hubiesen realizado ejecuciones. Carlos Bolsonaro, hijo del presidente y concejal de la ciudad muy activo en las redes sociales, respaldó a la policía.
Source: El Mañana May 07, 2021 23:26 UTC