Y si fue un acto de orgullo excesivo, o de ego excesivo, pues eso también nos aflora a todos, sobre todo públicamente. Defectos tan humanos y tan cotidianos, tan de todos los seres humanos. Pero, ávidos como estamos de matar y rematar, olvidamos que durante años hemos bromeado sobre los problemas de salud mental de nuestro ex presidente en particular y del país en general. Los excesos de Alan García se han asociado siempre a una supuesta falta de litio, pero la palabra ‘litio’, muy usada en los ochenta para descalificar al presidente de turno, contiene un problema que rara vez se toma en serio, pues es más ‘cool’ burlarnos que alarmarnos. El ex presidente ya no.
Source: Peru21 April 20, 2019 03:59 UTC