Un encuentro que ya de antemano deparaba emoción pese a las ausencias destacadas en ambos bandos, especialmente en el Liverpool. Ni Mohamed Salah, ni Virgil van Dijk, ni Sadio Mané, ni Roberto Firmino salieron de inicio y el Liverpool lo notó. El tanto del alemán presagiaba otra noche de pesadilla para el Arsenal, que sin embargo se repuso antes del descanso con tres goles. La ausencia de VAR impidió que la acción se revisase y el Arsenal volvió al partido para que el que lo rompiera de verdad fuera la estrella incipiente Martinelli. Anfield estalló, pero el futbol se reservaba un jarro de agua fría para las almas de Liverpool.
Source: Milenio October 30, 2019 21:56 UTC