Ha dicho también que no las contestó porque no quería identificarse con lo tradicional, pues hay gente en ese partido “que refleja intereses económicos”. Confrontado con esa información, Acuña ha reconocido que realizó tales llamadas, pero aclaró que lo hizo para felicitarlo por su designación como primer ministro. Pero la verdad es que nadie hace tantas llamadas simplemente para transmitir unos parabienes por un nombramiento que ni siquiera se ha materializado. Por lo tanto, la hipótesis de una demanda de retribución por ese apoyo en la elección del presidente no es descabellada. Sus llamadas como cancha pueden no haber sido respondidas por el no nato premier, pero sí por el penoso gobernante que contribuyó a colocar en Palacio.
Source: El Comercio February 26, 2026 12:41 UTC