Los Reinos de EielsonCreó con las palabras un reino y puso en él a un hombre para que lo habitara en el silencio. Hizo poesía visible e invisible pero poesía al fin, reino del hombre sólo y exiliado. En Milán, la ciudad en donde murió, escribió que “Todo el mundo dice /Que no soy un hombre sino un árbol derribado. /Nadie sabe/ Que entre mis ojos de niño y mi pecho cansado/Hay solamente musgo, llanto, flores indecibles.”Musgo, llanto, flores indecibles: qué manera de describir nuestra frágil pertenencia, nuestro permanente equipaje. Los árboles no mueren de pie en los atribulados reinos del hombre.
Source: Expreso November 13, 2019 06:43 UTC