El espectáculo opositor se hizo porque un compadre del Presidente había ganado una licitación. Y es cierto: no se ve bien. No se ve bien que el Presidente tenga compadres en el gran empresariado, por muy nacional y decente que sea (si es que lo es). Ni siquiera se trataba de una crítica acertada, porque en ella el interés público brilló por su ausencia. No ganó ese diario, que se quedó sin materia para su escándalo, pero sí perdió el interés público y el grave problema del atraso se hizo todavía peor.
Source: Milenio April 29, 2019 06:45 UTC