No se diga el intervencionismo ruso en prácticamente todos los procesos electorales en Europa y en EU. Sin mencionar los que puedan ocurrir en México y otros países del continente americano en próximos meses. No descartemos que la sed de poder desestabilizador del putinismo siga siendo una amenaza para la soberanía de varias naciones. Para aquéllos que creemos en la erradicación del egoísmo, la violencia y la crueldad, la elección de Donald Trump a la Presidencia ha sido una noticia desafortunada. ¿El secuestro efectuado por Trump del establecimiento político estadunidense, la descomposición, el conflicto y el clima enrarecido que ha provocado su manía mitómana y narcisista permite hoy algún margen de maniobra para que los actores políticos recuperen la cordura?
Source: Excélsior January 21, 2018 07:41 UTC