La mujer fue baleada el 9 de febrero, dos días antes de cumplir 20 años, en una protesta en la capital de Naipyidó, y murió el viernes. Unas 1.000 personas en autos y bicicletas se reunieron el domingo por la mañana ante el hospital donde estaba su cuerpo en medio de fuertes medidas de seguridad. Se negó la entrada incluso a los abuelos de la víctima, que habían viajado desde Yangón, a cinco horas de distancia. En Yangón, la ciudad más grande del país, un millar de personas rindió homenaje a la mujer bajo una autopista elevada. "Quiero decir a través de los medios al dictador y sus colaboradores que somos manifestantes pacíficos", dijo el manifestante Min Htet Naing.
Source: El Mañana February 21, 2021 14:48 UTC