Al director médico del hospital COVID-19 Honorio Delgado Espinoza le marcan su celular a las 2 de la madrugada. Le piden una cama UCI para un paciente grave. “Si pudiera lo haría, pero no se puede sacar a un paciente para poner otro, es inhumano, antiético”, indica Gustavo Tohalino. Es tal la desesperación y angustia de los familiares que llegan a las agresiones verbales y físicas contra el personal médico. “Nada justifica que venga una persona y golpee al director, lo patee y lo acuse de ser el responsable de la muerte de su madre por no haber una cama COVID-19”, indicó Tohalino.
Source: La Republica May 15, 2021 11:17 UTC