En México solemos hablar de seguridad energética como si se tratara únicamente de Pemex, del precio de la gasolina o del monto de la factura eléctrica. El problema para México no es lejano ni abstracto. Nuestros principales socios industriales en Asia –Japón, Corea del Sur, China, India y, cada vez más, Vietnam– están entre los más expuestos al choque energético actual. México debe entender que la energía ya no es solo un asunto de soberanía petrolera, sino de soberanía industrial. Y esa soberanía comienza por algo muy simple: asegurar que, aun cuando el mundo arda, nuestra fábrica siga encendida.
Source: Diario de Yucatán March 19, 2026 08:10 UTC