Cuba enfrenta un futuro más estrecho: menos margen financiero, más vulnerabilidad eléctrica y mayor presión logística. Hoy, esa relación se vuelve un riesgo material: México puede quedar expuesto a medidas comerciales si Washington decide convertir el tema energético cubano en prueba de alineamientos. En los años recientes, México ha querido manejarse como una isla, apartándose del derecho internacional y desmantelando sistemáticamente las instituciones democráticas, pero enredándose en vínculos complejos con el narcotráfico. Pero también hay lecturas que plantean ambigüedad en la prioridad estadunidense hacia Ortega, por cálculo migratorio y de seguridad. Esa lógica ya aparece en análisis recientes sobre la fragilidad cubana y el dilema de una política estadunidense que combina castigo energético con objetivos de cambio político.
Source: Excélsior February 06, 2026 08:40 UTC